Evento de recreación histórica realizado en Albentosa, Teruel el pasado 27 y 28 de septiembre de 2025.
El pasado 27 y 28 de septiembre de 2025 se celebró en Albentosa (Teruel) un evento de recreación histórica centrado en la Operación Husky, que emula los primeros días de la invasión aliada de Sicilia. La veterana asociación Screaming Eagles, junto al Ayuntamiento de Albentosa, organizó la décima Memorial March, uno de los eventos de recreación más veteranos del panorama nacional. La asistencia a este evento fue por invitación, y sin participación a título individual.
Viernes 26 de septiembre: llegada, reencuentro y preparativos.
Llegamos a Teruel el viernes de forma escalonada; los miembros de British Corps procedemos de todos los rincones de España. Nada más llegar nos acomodamos en el polideportivo, espacio habilitado para los recreadores durante las dos noches del evento. Una vez instalados, tocaba ponernos al día con nuestros compañeros. Ya vestidos con el uniforme de paseo, dejamos atrás el trajín de la vida cotidiana para sumergirnos durante 48 horas en los primeros días de julio de 1943. Nos retiramos a una hora prudencial, dispuestos a pasar una noche de barracón entre los característicos ronquidos que ya son tradición en este encuentro (je, je, je).

Sábado 27 de septiembre: empieza la batalla.
A primera hora, con un café y una tostada en el cuerpo, nos dirigimos a uno de los tres campamentos instalados en el pueblo. En el campamento americano nos esperaba la revista de uniformes y las instrucciones operativas, tanto para mandos de columna como para soldados recreadores. El mismo procedimiento se llevaba a cabo en el segundo campamento, correspondiente al bando alemán y las tropas italianas que lo acompañaban. Tras un «zumito» y un dulce, nos dirigimos al campamento alemán, donde cada año se inicia el evento con un homenaje a los caídos. En esta edición se recordó especialmente a Francesc María, recreador muy querido y veterano de la Memorial March, que durante muchos años guio la columna alemana.
Una vez terminado el acto, se dio el pistoletazo de salida a la grabación del reportaje que servirá de base para el cortometraje, razón de ser de la Memorial March. Numerosos reporteros, perfectamente caracterizados y pertrechados, acompañaron a los pelotones para captar los mejores fotogramas y recrear aquellos momentos históricos.
Después nos dirigimos al campamento británico, donde nuestras órdenes eran claras: defender la posición a toda costa. Establecimos los primeros puntos defensivos del perímetro, apostado nuestra Vickers en un emplazamiento privilegiado y creando una zona de retirada segura. Las órdenes se transmitían por radio a los operadores de cada pelotón, y la jornada se desarrolló con patrullas y misiones de reconocimiento fuera del pueblo. Mientras tanto, los bandos americano y británico cumplían sus misiones, y las fuerzas alemanas e italianas trataban de impedirlo. La actividad en el campamento británico se vio interrumpida por un asalto de paracaidistas alemanes, que intentaron conquistar nuestra posición. Por suerte, la ventaja del terreno elevado y nuestra potencia de fuego bastaron para repeler el agresivo ataque alemán. Tras ese primer envite, no hubo fuerzas ni ánimo para intentarlo de nuevo.

Los vehículos iban y venían cumpliendo funciones de enlace, ambulancia o logística. En uno de ellos nos entregaron la comida, servida en plena recreación. Por la tarde, recibimos órdenes de apoyar a una unidad americana que empujaba a los alemanes hacia el puente, donde pretendían presentar resistencia. Desde nuestra posición batimos la zona, evitando una emboscada contra nuestros compañeros americanos.

Al regresar, nada mejor que una ducha, una cerveza para refrescar el gaznate y una animada tertulia con los “enemigos”. Tocaba vestir uniforme de gala para la cena tradicional organizada por los compañeros. La variedad de uniformes, el ambiente, la calidad de la comida y el humor de los recreadores hicieron de este momento algo muy especial. La camaradería y la rivalidad se mezclaron entre gaitas y cantos que pusieron fin a la velada, que los recreadores no dudan en festejar..
La segunda noche transcurrió entre ruidos de ataques aéreos, aunque esta vez el cansancio ayudó a conciliar un sueño reparador.

Domingo 28 de septiembre: últimos combates y triste despedida.
El domingo, a las diez, desfilamos hasta la plaza de la iglesia. Allí, perfectamente uniformados, todos los recreadores recibimos el diploma acreditativo de nuestra participación en la Memorial March. Tras la ceremonia, tuvo lugar la última escaramuza, desarrollada dentro del pueblo, donde nuestras tropas hicieron retroceder a los alemanes y liberaron el pueblo. Fue la última actividad pública, momento en el que visitantes y vecinos pudieron visitar los campamentos, fotografiarse y preguntar cuantas dudas o inquietudes tuvieran de nuestro hobby.

Solo quedaba el vino de honor como despedida del evento: un tentempié final antes de preparar el regreso y pensar ya en el próximo encuentro.
Albentosa volvió a transformarse en 1943 y nosotros con ella. Cada uniforme, cada gesto y cada encuentro nos recuerda por qué amamos la recreación histórica. Si tú también sientes esa pasión por revivir el pasado, únete a nosotros en la próxima Memorial March y forma parte de esta historia viva.
¿Quieres vivir la historia desde dentro? Síguenos y descubre cómo formar parte del próximo evento.
Crónica de David Salvat (British Corps)


Viernes 26 de septiembre: llegada, reencuentro y preparativos.





